No existe
No espero que haya valido la pena perderle,
no espero volver a ver sus labios o sus ojos,
tan tristes, tan profundos como ellos solos,
Marchó, acogió un nuevo rumbo lejos de mi,
le entiendo, merece más de lo que pudiera darle, y si pudiera darlo no lo querría.
le amo, le amo como no amaré a nadie nunca,
tan profundo y doloroso,
tan vacío y tan seco,
tan errado y confuso como la verdad
No sabría mujer, mirarle a los ojos,
decirle te amo de una manera honesta, sincera,
mirarle y que sienta mis pupilas que claman ardientes el calor de las suyas.
No supe,
nunca sabré a que sabe su amor, ni su piel, ni su cama,
nunca sabré a que sabe ese amor que reserva al hombre indicado,
mientras tanto yo mujer, su mujer, su niña, le seguiré esperando.
Soledad venérea
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